El servicio de control de plagas consiste en la realización
de ciertas actividades adaptadas a cada situación,
por personal cualificado y capacitado.
Según la magnitud y complejidad de la intervención
se realizan dos tipos de actuaciones: una de carácter
puntual y los programas de control. Determinar cual es la
más apropiada depende de tres factores:
1. El nivel de daño causado
o la incidencia sanitaria
producida.
2. La especie animal detectada.
3. La situación ambiental.