Con este servicio
se pretende suprimir cualquier tipo de plaga originada por artrópodos
(insectos, arácnidos, miriápodos y crustáceos) con
incidencia directa o indirecta sobre la salud humana o sobre edificios,
instalaciones, enseres, tejidos y otros materiales, y alimentos almacenados
o listos para el consumo; al mismo tiempo se protege durante tiempo las
zonas sensibles a futuros asentamientos.
Existen gran variedad de métodos de aplicación, dependiendo
de las zonas a tratar, distinguiendo entre pequeña o gran escala,
dificultad de acceso, presentación de los productos, características
de las plagas, especies rastreras o voladoras, etc. Las técnicas
más comunes de desinsectación ambiental química permiten
que el plaguicida llegue al máximo de lugares, procurando la máxima
eficacia. Se utilizan equipos de presión previa, muy manejables
por su tamaño y autonomía.